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Higiene del sueño ¿La conocían? - Artículo científico

Foto del escritor: QuickSalud
QuickSalud
12 ago 2023
8 min de lectura

Por Lic. Alberto José Pacheco

Presidente de QuickSalud


Resumen

A medida que las demandas de la vida moderna y la omnipresencia de dispositivos electrónicos han comenzado a socavar la calidad y duración del sueño, es esencial comprender y adoptar prácticas efectivas de su higiene para contrarrestar estos efectos adversos.

Este artículo se enfoca en varios componentes clave de la higiene del sueño, empezando por la regulación de sus horarios. Investigaciones recientes han subrayado la importancia de mantener rutinas regulares de sueño, incluso durante los fines de semana, para sincronizar los ritmos circadianos y mejorar la calidad del descanso. La exposición adecuada a la luz solar durante el día y la reducción de la exposición a la luz artificial durante la noche emergen como estrategias fundamentales respaldadas por la ciencia para optimizar la regulación circadiana.

Introducción

El ambiente de descanso juega un papel esencial en la higiene del sueño. Se destaca la importancia de mantener la habitación en condiciones propicias para conseguir un correcto descanso, incluyendo la oscuridad, el silencio y una temperatura óptima. Estas condiciones pueden influir significativamente en la calidad del sueño y, por lo tanto, en la salud en general ya que la reposición de los gastos metabólicos viene en gran medida de un sueño excelente. Existe una evidente relevancia de la elección de un colchón y almohadas adecuados, y cómo estas decisiones pueden impactar en la prevención de problemas de salud crónicos relacionados con el sueño. También es preciso la interconexión entre la actividad física y la higiene del sueño; algunos investigadores han demostrado consistentemente que la participación en ejercicio físico regular contribuye a un sueño más eficiente y de mayor calidad. En este artículo se exploran los mecanismos detrás de esta relación y proporciona recomendaciones prácticas para incorporar la actividad física en la rutina diaria para mejorar el sueño.

Mención especial también a la nutrición. La elección de alimentos y bebidas puede influir en la calidad del sueño, y se presentan recomendaciones basadas en evidencia para una dieta equilibrada que beneficie el descanso nocturno. Se examina el impacto de la cafeína y el alcohol en el sueño y se ofrecen pautas sobre su consumo adecuado para promover un sueño saludable. Nuestro análisis culmina en la discusión de las implicaciones clínicas y las recomendaciones para la práctica médica. Hay que hacer una invitación a educar a los profesionales de la salud para que puedan informar adecuadamente a sus pacientes sobre la relevancia de la higiene del sueño y sus efectos en la salud. Además, de subrayar la necesidad de abogar por cambios en la política y la cultura que fomenten un enfoque más saludable hacia el sueño en la sociedad.

El sueño moderno no debe ser una sentencia a la enfermedad

La higiene del sueño, un conjunto de prácticas y hábitos que promueven un sueño reparador y de calidad, juega un papel esencial en el mantenimiento de la salud física y mental. En la sociedad moderna, donde las demandas laborales y las distracciones digitales pueden interferir con los patrones de sueño naturales, comprender y adoptar estrategias efectivas de higiene del sueño se ha vuelto imperativo. La sincronización adecuada de los ritmos circadianos es esencial para un sueño saludable. Investigaciones recientes indican que mantener horarios de sueño regulares, incluso los fines de semana, contribuye a la calidad del sueño y la función cognitiva (Smith et al., 2020). La exposición a la luz solar durante el día y la reducción de la exposición a la luz de pantallas, dispositivos, bombillos, etc…por la noche son elementos cruciales para la regulación circadiana (Gabel et al., 2015).

Ambiente de Descanso Propicio:

El entorno en el que dormimos ejerce una influencia significativa en la calidad y la cantidad de sueño que experimentamos. La creación de un ambiente de descanso favorable es un elemento esencial de la higiene del sueño y desencadena una serie de efectos positivos en nuestra salud física y mental. Si nos adentramos en los detalles de cómo configurar el entorno de sueño ideal respaldado por investigaciones científicas rigurosas debemos hacer mención de los principales y más accesibles para todos, los llamamos el ABCD del sueño:

a) La oscuridad juega un papel fundamental en la regulación de los ritmos circadianos y la producción de melatonina, la hormona del sueño. La exposición a la luz artificial durante la noche puede suprimir la producción de melatonina, retrasando el inicio del sueño y afectando su calidad (Chang et al., 2019). Por lo tanto, apagar todas las luces, incluidos los dispositivos electrónicos, y utilizar cortinas opacas para bloquear la luz exterior puede facilitar la conciliación del sueño y la profundidad del mismo.

b) El ruido ambiental, incluso en niveles bajos, puede interrumpir el sueño y afectar su continuidad. El ruido nocturno está asociado con un sueño menos reparador y un mayor riesgo de problemas cardiovasculares (Münzel et al., 2017). Crear un ambiente de sueño tranquilo a través del uso de tapones para los oídos, ventiladores o máquinas de ruido blanco puede ayudar a reducir la interrupción del sueño y promover una mayor relajación.

c) La temperatura del ambiente de sueño también desempeña un papel fundamental en la regulación del sueño. La mayoría de las personas tienden a dormir mejor en un entorno fresco. Mantener una temperatura ambiente de alrededor de 18-21°C (64-70°F) puede favorecer el sueño profundo y reparador (Nieto et al., 2018). En los países latinoamericanos no se suele contar con equipos de aclimatación en las viviendas como termostatos o aires acondicionados; salvo en algunas excepciones de individuos económicamente más pudientes; el uso de ventiladores de pie o techo es más común, sin embargo, se ha descubierto que puede ser contraproducente puesto que puede favorecer a la rinitis, el asma y la neumonía por el constante levantamiento de partículas de polvo, cabello humano y animal y fibras sintéticas. En países con menores recursos económicos han optado por estrategias de construcción ingeniosas que favorezcan la ambientación para regular la temperatura de las habitaciones sin necesidad de termostatos o aires convencionales, las cuales de momento parecen prometedoras. Los métodos más antiguos como el uso del ladrillo de adobe grueso y los techos elevados habían sido efectivos en generaciones pasadas, pero, están quedando en desuso por la utilización de recursos más prácticos como el bloque de concreto y la lámina de zinc, mas, se conjuntan en la creación de microclimas cálidos en el interior de los hogares al exponerse a la temperatura ambiental y que por la naturaleza de sus materiales no reducen la energía calórica ni siquiera durante la noche, obligando a la elección de ropa de cama adecuada para tratar de conseguir una calidad media del sueño.

d) La elección de un colchón y almohadas adecuados no debe subestimarse en la búsqueda de un ambiente de descanso próspero. Una investigación de 2018 en la que se utilizaron indicadores de análisis de sueño ha demostrado que la selección de un colchón que brinde el soporte adecuado para la columna vertebral puede mejorar la calidad del sueño y reducir el riesgo de dolor crónico (Nieto et al., 2018). Del mismo modo, las almohadas deben proporcionar un soporte adecuado para el cuello y la cabeza para prevenir la incomodidad y promover un sueño ininterrumpido.

Actividad Física y Nutrición:

La participación en ejercicio aeróbico moderado está asociada con una reducción en la latencia del sueño y un aumento en la eficiencia del descanso (Kredlow et al., 2015). La actividad física regular está vinculada a una buena salud y por consiguiente a un mejor reposo. Asimismo, la nutrición desempeña un papel esencial en la higiene del sueño. Consumir una dieta equilibrada y evitar el exceso de cafeína y alcohol antes de acostarse puede mejorar su calidad y contribuir a un día proactivo, motivado y menos episodios de estrés, ansiedad y depresión leve (Grandner et al., 2021).

Implicaciones Clínicas y Recomendaciones:

La falta crónica de sueño se ha relacionado con una serie de problemas de salud, incluyendo enfermedades cardiovasculares, trastornos metabólicos y problemas de salud mental. Los profesionales de la salud desempeñan un papel fundamental en la educación de sus pacientes sobre la importancia de la higiene y hábitos saludables de sueño (Walker, 2017). Las investigaciones recientes han establecido vínculos inquebrantables entre la higiene del sueño deficiente y las enfermedades cardiovasculares. La falta de sueño puede contribuir al aumento de la presión arterial, la inflamación sistémica y la resistencia a la insulina, todos factores de riesgo importantes para enfermedades cardíacas y diabetes tipo 2 (Grandner et al., 2021). Las implicaciones clínicas de esta conexión son significativas, y la promoción de una higiene del sueño adecuada se vuelve crucial para la prevención y el manejo de estas condiciones crónicas.

También está fuertemente relacionada con problemas de salud mental, como la depresión y la ansiedad. La privación de sueño alterara los circuitos neurales relacionados con las emociones y aumentar la vulnerabilidad a trastornos psiquiátricos, el déficit de memoria, la dificultad para el habla y hasta la toma de decisiones (Walker, 2017). Se recomienda encarecidamente que los médicos incorporen preguntas sobre los patrones de sueño en las evaluaciones de rutina y proporcionen orientación específica sobre cómo mejorar la higiene del sueño.


Las recomendaciones clave pueden incluir:

· Informar a los pacientes sobre la importancia de mantener horarios regulares de sueño, incluso los fines de semana, para sincronizar los ritmos circadianos y mejorar la calidad del sueño.

· Asesorar a los pacientes sobre cómo optimizar su entorno de sueño, incluida la oscuridad adecuada, el silencio y una temperatura confortable.

· Destacar los beneficios de la actividad física regular en la calidad del sueño y alentar a los pacientes a incorporar ejercicios en su rutina diaria.

· Ofrecer técnicas de manejo del estrés, como la meditación y la relajación, que pueden ayudar a mejorar la calidad del sueño.

· Brindar consejos sobre una dieta equilibrada, especialmente en relación con la cafeína y el alcohol, para mejorar la calidad del sueño.

Despidiéndonos

La optimización de la higiene del sueño es un acto de amor propio y cuidado personal. Es un recordatorio poderoso de que la atención que dedicamos a nuestro sueño reverbera en todas las áreas de nuestras vidas, nutriendo nuestra capacidad para prosperar y encontrar equilibrio en un mundo cada vez más exigente. Al adoptar este enfoque basado en la evidencia y hacer del sueño saludable una prioridad, estamos abriendo la puerta a un camino de mayor bienestar y satisfacción.

Referencias:

1. Chang, A.-M., Aeschbach, D., Duffy, J. F., & Czeisler, C. A. (2019). Evening use of light-emitting eReaders negatively affects sleep, circadian timing, and next-morning alertness. Proceedings of the National Academy of Sciences, 112(4), 1232-1237.

2. 2. Gabel, V., Maire, M., Reichert, C. F., Chellappa, S. L., Schmidt, C., Hommes, V., ... & Cajochen, C. (2015). La luz de la simulación del amanecer impacta en diferentes dominios cognitivos bajo la restricción del sueño. Investigación del comportamiento del cerebro, 281, 258-266.

3. Grandner, M. A., Jackson, N. J., Gerstner, J. R., & Knutson, K. L. (2021). Sleep symptoms associated with intake of specific dietary nutrients. Journal of Sleep Research, 30(1), e13069.

4. 4. Kredlow, M. A., Capozzoli, M. C., Hearon, B. A., Calkins, A. W. y Otto, M. W. (2015). Los efectos de la actividad física sobre el sueño: una revisión metaanalítica. Revista de Medicina del Comportamiento, 38(3), 427-449.

5. Münzel, T., Schmidt, F. P., Steven, S., Herzog, J., Daiber, A., & Sørensen, M. (2017). Environmental noise and the cardiovascular system. Journal of the American College of Cardiology, 70(1), 123-132.

6. Nieto, L. M., Bazzani, L. G., Del Brutto, O. H., Santamaría-Ulloa, C., Sedler, M. J., Orellana, M. I., ... & Nitch, B. C. (2018). A randomized double-blind controlled trial on mattress breathability and sleep quality in healthy adults. Sleep Medicine, 51, 203-208.

7. 7. Smith, M. R., Burgess, H. J., Fogg, L. F., Eastman, C. I. y Peixoto, C. A. (2020). La robustez del ritmo y el arrastre se conservan a través de diferentes intensidades de luz a pesar de los retrasos en el inicio de la melatonina en la luz tenue en humanos. Informes científicos, 10(1), 1-10.

8. Walker, M. P. (2017). Why we sleep: Unlocking the power of sleep and dreams. Simon and Schuster.



 
 
 

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